El intendente de Termas de Río Hondo, Miguel Múkdise, dijo estar satisfecho con la presentación, por parte de la Compañía Los Balcanes, de un plan de tratamiento de efluentes; en particular, de vinaza. Sin embargo, se mostró celoso porque todas las industrias tucumanas que contaminan el cauce Salí-Dulce tomen medidas similares para reducir la polución del río. "Recibo esta noticia con bastante alegría, porque vemos que las cosas empiezan a tomarse en serio y que, con la exigencia de los Gobiernos nacional y provincial, y por supuesto, con nuestros reclamos, Tucumán vaya terminando con la contaminación", afirmó. Aclaró que, más allá de las presentaciones, desde la ciudad santiagueña -particularmente afectada por los líquidos contaminantes que se arrojan en el río Salí, y que desembocan en el embalse- continuarán con las fiscalizaciones para que se cumpla el proceso de reducción de polución. Condicionó el hincapié en el proceso judicial al cumplimiento por parte de las empresas: "este tema está judicializado y se irá suspendiendo en la medida de que cada industria presente su plan, que será auditado por Secretaría de Medio Ambiente de la Nación y por el Comité de Cuenca Salí-Dulce. Si no cumplen, deberá actuar la Justicia". Pero fue optimista: "creo que con las directivas bajadas de la Nación, del gobernador (José) Alperovich, y del comité de Cuenca, se trabajará en serio".
Meses atrás, Múkdise había tratado de "delincuentes" a los tucumanos que presuntamente contaminan el río. LA GACETA le preguntó si está conforme con lo actuado por estos a partir de allí. "Yo defiendo mi ciudad, defiendo mi lago; estoy conforme con la presentación de los planes, en la medida en que se cumplan. De vez en cuando hace falta una ?cachetadita? a los empresarios para que reaccionen y tomen las medidas en bien de la comunidad", aseveró. "La lucha no termina ahora; hay que seguir para que todos los ingenios, todas las citrícolas y la minera La Alumbrera hagan las plantas de tratamiento como corresponde", concluyó.